Ciudadex transforma los lugares emblemáticos de cualquier ciudad en una caza del tesoro fotográfica. Los visitantes caminan más, descubren rincones fuera del circuito y vuelven a abrir la app al día siguiente.
El mismo gesto, una y otra vez. Cada lugar capturado desbloquea su historia y suma puntos según su rareza.
La app propone el lugar más cercano sin resolver. La pista es una sola frase escrita por vosotros — o una foto que hay que reconocer.
Sin mapa de navegación, sin flecha. La pista y la curiosidad bastan para llegar.
Una foto bien encuadrada que coincida con la referencia. Sin ayudas de encuadre — es parte del juego.
Acierto: el lugar entra en la colección. Puntos según la rareza, revelada solo ahora.
Tu guía, vuestras fotos de archivo, vuestro consejo local. El premio de cada captura.
La colección incompleta tira del jugador. Mañana, otra pista, otro barrio.
Cada ayuntamiento guarda miles de fotografías sin escanear ni mostrar. En Ciudadex, esas imágenes se convierten en la recompensa: una galería con su año, su pie de foto y su crédito, que el jugador desbloquea justo después de capturar el lugar.
Cada ciudad de Ciudadex llega con lugares listos para capturar. Descarga la app, elige tu ciudad y sigue la primera pista a pie. La demo del navegador es una probada; la calle es el producto.
Vosotros, con nuestra ayuda editorial. Las pistas y las guías en una o dos lenguas son el contenido de más valor, y nadie conoce la ciudad mejor que vuestro equipo. Os damos la plantilla y la voz.
Arrancamos con entre 8 y 25 lugares. No hace falta cubrir toda la ciudad: la mecánica de proximidad revela las pistas poco a poco, así que el carnet nunca abruma, ni con 100 lugares.
De vuestro archivo municipal. Nosotros las digitalizamos y las preparamos; vosotros aportáis la imagen, el pie de foto y el crédito.
Sí. El jugador no paga ni necesita cuenta para empezar. Crea una cuenta solo si quiere guardar su colección y aparecer en la clasificación.
Con un crédito discreto al pie del carnet de la ciudad — la pantalla que más ven los jugadores que vuelven. Tres tonos: ayuntamiento, oficina de turismo u oferta de Ciudadex.
Solo lo necesario para el juego, y un correo voluntario para avisar cuando se amplía la ciudad. Esa lista de correos es, además, vuestra prueba de demanda.
Las ciudades guardan tesoros que nadie mira: una fachada modernista a dos calles de la plaza mayor, un archivo lleno de fotografías que jamás se han escaneado. Las guías de turismo los listan; nadie los visita.
Ciudadex no es una guía. Es una razón para caminar hasta allí. Y cuando el visitante llega y captura el lugar, le devolvemos la historia de la ciudad — la buena, la que estaba en el cajón.
Si representas a un ayuntamiento o a una oficina de turismo y quieres ver cómo se vería tu ciudad jugada de principio a fin, hablemos. La demo dura quince minutos y la hacemos contigo.
Te enseñamos una ciudad jugada en directo y respondemos a todo.
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